Damas y caballeros, niñas y niños, la arquitecta Sara Topelson de Grinberg es nuestra heroína del año. Les cuento: ya habíamos anticipado que la Secretaría de Desarrollo Social –Sedesol- a partir de este año había decidido pegarles un susto a los constructores que a lo largo y ancho del país, solapados por autoridades y políticos corruptos, se han dado a la tarea de construir infames casas de interés social, amparados en la política de fomento a la vivienda que comenzó a aplicarse desde el inicio de la presidencia de Vicente Fox y que ha proseguido con Felipe Calderón. Desarrolladores como Javier Olvera, de Grupo VIVO, ex presidente del Consejo Coordinador Empresarial del Caribe Mexicano, que se llenan la boca dizque promoviendo la construcción de viviendas de interés social, en realidad han construido estrechas guaridas que apenas pueden contener a las desafortunadas familias que ahí viven. Más allá de los vicios ocultos, estas horribles viviendas unifamiliares, como el emblemático caso de Barrio Maya, en Cancún o El Encanto, en Cozumel, expulsan a sus habitantes por el intenso calor y los estrechos espacios, generando múltiples problemas comunitarios. Por las tardes y noches, miles de jóvenes, hombres y mujeres, que no soportan estar dentro de estas estrechas casas, se ven obligados a salir en busca de alternativas recreativas que tampoco encuentran porque estos conjuntos habitacionales carecen de áreas verdes, deportivas y culturales pese a que, en teoría, los desarrolladores de vivienda deberían de construirlas; ¿Qué sucede entonces con estos miles de jóvenes? Tan solo les queda sumarse a las cientos de pandillas que se han conformado en la periferia de la ciudad provocando que el tejido social de la comunidad de Cancún sea tan endeble como peligroso. En esa misma línea, los inútiles regidores encabezados por Victor Viveros, Sara Latifa Musa y Berenice Polanco del cabildo del Ayuntamiento de Benito Juárez le aprobaron el año pasado al ahora amoroso candidato Greg Sánchez la construcción de miles de viviendas en el polígono 11, en la zona poniente de la ciudad, en la última reserva territorial; violando normas y leyes urbanas para favorecer a desarrolladores de viviendas, algunos de los cuales son los mismos que provocaron incendios forestales con el fin de que se autorice la construcción de inmuebles en esos terrenos. Pero hete aquí que la semana pasada se les apareció la arquitecta Sara Topelson de Grinberg, Subsecretaria de Desarrollo Urbano y Ordenación del Territorio de la Sedesol quien les aclaró a los funcionarios y regidores del Ayuntamiento de Benito Juárez que el Programa Parcial Poniente que habían aprobado, ni siquiera estaba a análisis porque viola todas las directrices urbanas federales. O sea, todo el negocio inmobiliario que pretendieron realizar construyendo más infames viviendas de interés social en el polígono 11 con recursos públicos federales, afortunadamente, se fue al caño. Una de cal… el XIII Congreso Nacional de Ecología tendrá lugar del 2 al 5 de Junio en el Hotel Occidental Grand Flamenco Xcaret en la Riviera Maya… en la CMIC Quintana Roo se avecinan tiempos difíciles. Si creen que Carlos Cuahtémoc Martínez ya la libró, no se confíen…
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