Caribe Negocios
(caribeinversion@hotmail.com)
Por Alberto Barrios
* Van tras 4 mil has de Manglares de Nichupté
* Constandse, Villajuana, El-Mann, Lang Uriarte
Se le conoce como Manglares de Nichupté. Tiene una extensión de cuatro mil 259 hectáreas de manglar y humedales, que incluye cuerpos de agua nacionales como la Laguna del Río Inglés y la Laguna del Amor, entre la laguna Nichupté y el ejido Alfredo V. Bonfil, frente a la zona turística de Cancún, en una zona clasificada, desde los años setenta, de conservación ecológica, según el plan maestro de desarrollo del Centro Integralmente Planeado de este centro turístico. Aunque fue el 26 de febrero del 2008 que Felipe Calderón lo decretó como área de Protección de Flora y Fauna, en realidad fue a mediados del mandato de Vicente Fox, el 28 de octubre del 2004 cuando se inauguró el complejo Costa Cancún de Adolfo Fastlich Kurgan, Alberto Isaac Saba Ades, Jacobo Saba D'Jamus y Marcos Salame Jafif, que se incubó este proyecto. Para quienes no recuerden el contexto, les contamos: Fonatur, dirigido en aquel entonces por el ahora prófugo de la justicia, Arthur Edward John McCarthy Sandals, vendió al grupo Golf & Resorts, integrado por los ya mencionados, en 71 pesos el metro cuadrado un terreno de 377.8 hectáreas , suscitando un escándalo nacional. Además, parte de los terrenos negociados en realidad pertenecían al empresario Francisco Alberto Alfaro, quien inmediatamente demandó al Fonatur. Dos años después, en el 2006 el empresario ganó la demanda. Ante ese escenario, Fastlich y socios se retiraron del proyecto, cediéndoselo al empresario yucateco José Chapur Zahoul quien finalmente lo aterrizó sin muchos aspavientos. Aparte el sucio expediente que contaminó al proyecto Costa Cancún, después llamado Riviera Cancún, también fue impugnado por diversos grupos ecologistas, encabezados por el Centro Mexicano de Derecho Ambiental –CEMDA-. Pero antes de que iniciara la embestida mediática, el ingeniero Aurelio Ahumada y la arquitecta Nuria Martínez, de la empresa Eco Red, autores de los estudios de factibilidad ambiental, ya le habían propuesto directamente al Presidente Vicente Fox, el mismo día que inauguró el proyecto Costa Cancún que, con el ánimo de contrarrestar la afectación al mangle y humedales provocada por el desarrollo –que contemplaba en sí fuertes restricciones ambientales- se decretaran las 3 mil 500 hectáreas frente a la Laguna Nichupté como Área Natural Protegida. Eso nos consta personalmente. Después se corrió la versión de que el planteamiento había sido hecho por el CEMDA, supuestamente con el ánimo conciliador de desistirse de la demanda que había ingresado en contra del proyecto Costa Cancún Riviera Maya. Para efectos del caso, el resultado fue que se elaboró el proyecto de decreto cuyo primer aviso fue publicado por el Diario Oficial de la Federación en el 2005, con lo que, efectivamente, el CEMDA retiró la demanda, con lo que se aplacó la guerra mediática, lo que le permitió a José Chapur Zahoul concluirlo. El decreto definitivo para Manglares de Nichupté fue emitido el 26 de febrero del 2008. A grandes rasgos este es el contexto en que se determinó que estas cuatro mil 259 hectáreas de manglar y humedales sean declaradas Área Natural Protegida, bajo la jurisdicción de la Comisión Nacional de Áreas Protegidas –CONAP- y, más específicamente –aunque hasta el momento no se ha publicado la reglamentación respectiva- del Parque Marino Costa Occidental de Isla Mujeres, Punta Cancún y Punta Nizuc que dirige el doctor Jaime González Cano. ¿Y a cuento de qué vienen estos antecedentes? Porque, para variar, un grupo de empresarios, amparados bajo una bandera de filantropía y altruismo, constituyeron un patronato, en el que lo mismo se encuentra el presidente municipal Gregorio Sánchez Martínez que Carlos Cosntandse, del grupo Xcaret, adjudicándose una representatividad ciudadana para solicitar que les sea adjudicada la administración de estas 4 mil 259 hectáreas . La finta es la construcción del Eco Park, proyecto de parque ecológico a desarrollarse en 107 hectáreas de Malecón Cancún, pero el verdadero y real botín es Manglares de Nichupté. Ahora mismo estos empresarios se pasean por televisoras y radios pidiendo a los ciudadanos que confiemos en sus buenas intenciones y que los apoyemos en su petición para que les sean otorgadas esas 4 mil 259 hectáreas . Por supuesto que no confiamos en ellos, pero ni tantito. Porque son ellos, en gran parte, los responsables del desastre de ciudad que padecemos los cancunenses. Porque no los hemos visto defendiendo las escasas áreas verdes que tenemos; tampoco los hemos visto exigiendo que los hoteles abran los espacios de entrada a las playas públicas, vedadas a los ciudadanos por empresarios hoteleros nacionales y extranjeros. Porque uno de los integrantes del patronato es Rafael Lang Uriarte, director de Puerto Cancún, un proyecto que devastó cientos de hectáreas de manglares; porque otro de los integrantes es Moisés El-mann, propietario de Plaza Las Américas, quien ilegalmente construyó la segunda etapa de este complejo comercial y hotelero, en pleno centro de la ciudad; porque otro es Edgar Villajuana, conocido por haber dejado la dirección de Fonatur Cancún para integrarse, pese a que la ley lo prohíbe por manejo de información privilegiada, al grupo de Michael Kelly, el inversionista estadounidense encarcelado por fraude. Porque dicen que no buscan lucrar, pero también dicen que planean bajar millonarios recursos para desarrollar proyectos de bajo impacto dentro de Manglares de Nichupté. Además, como Patronato podrán decidir a quién otorgarles las concesiones para cafeterías y proyectos de desarrollo comunitario ecológico que ahí operarán. ¿Creen que serán para el hijo del vecino o para los amigos y parientes de nuestros ingentes y filantrópicos empresarios? Si realmente tuviesen buenas intenciones, ¿por qué no gestionan que esas hectáreas queden bajo la administración de especialistas en protección ambiental? ¿Por qué ese afán de apropiarse de más y más terrenos cuando ya han devastado otros? Es cierto que el decreto es muy específico en cuanto a lo que se puede y no se puede construir dentro de Manglares de Nichupté, pero también es cierto que los ciudadanos estamos acostumbrados a ver cómo los empresarios en el Caribe Mexicano se han dedicado a pedir perdón antes que pedir permiso. ¿Cómo vamos a confiar en ellos? Por el contrario, desconfiamos y exhortamos a mantenernos atentos a este intento de apropiarse de esta Area Natural Protegida, porque el tema del Eco Park es pura finta.
GABRIELA RODRIGUEZ SE PONE LAS PILAS
Sumida casi en el ostracismo desde que abandonó la titularidad de la Secretario de Turismo de Quintana Roo, la publi relacionista Gabriela Rodríguez, convertida ahora en secretaria técnica del Gabinete de Félix González Canto, está armando del 21 al 23 de octubre el “Curso de diagnóstico y gestión para la prevención social del delito” en Quintana Roo, en Chetumal, Playa del Cármen y Cancún, en respuesta a las exigencias para combatir el delito. En realidad es un taller de capacitación dirigido a funcionarios públicos del área de prevención, seguridad pública y líderes de la sociedad civil.
CONCLUYE TRAVEL MART
La XXII edición del Cancún Travel Mart México Summit 2009 fue celebrada en el Centro de Convenciones de Cancún con un gran optimismo. Para la próxima temporada que inicia en diciembre se tienen buenas expectativas, conforme lo comentaron Jesús Almaguer Salazar y Rodrigo de la Peña , de la OVC y de la Asociación de Hoteles de Cancún. El turismo es un negocio noble. El asunto, más bien, es la enorme necesidad de que el negocio turístico sea valorado en su verdadera perspectiva por todos los que, de una u otra forma, dependemos de él.
(caribeinversion@hotmail.com)
Por Alberto Barrios
* Van tras 4 mil has de Manglares de Nichupté
* Constandse, Villajuana, El-Mann, Lang Uriarte
Se le conoce como Manglares de Nichupté. Tiene una extensión de cuatro mil 259 hectáreas de manglar y humedales, que incluye cuerpos de agua nacionales como la Laguna del Río Inglés y la Laguna del Amor, entre la laguna Nichupté y el ejido Alfredo V. Bonfil, frente a la zona turística de Cancún, en una zona clasificada, desde los años setenta, de conservación ecológica, según el plan maestro de desarrollo del Centro Integralmente Planeado de este centro turístico. Aunque fue el 26 de febrero del 2008 que Felipe Calderón lo decretó como área de Protección de Flora y Fauna, en realidad fue a mediados del mandato de Vicente Fox, el 28 de octubre del 2004 cuando se inauguró el complejo Costa Cancún de Adolfo Fastlich Kurgan, Alberto Isaac Saba Ades, Jacobo Saba D'Jamus y Marcos Salame Jafif, que se incubó este proyecto. Para quienes no recuerden el contexto, les contamos: Fonatur, dirigido en aquel entonces por el ahora prófugo de la justicia, Arthur Edward John McCarthy Sandals, vendió al grupo Golf & Resorts, integrado por los ya mencionados, en 71 pesos el metro cuadrado un terreno de 377.8 hectáreas , suscitando un escándalo nacional. Además, parte de los terrenos negociados en realidad pertenecían al empresario Francisco Alberto Alfaro, quien inmediatamente demandó al Fonatur. Dos años después, en el 2006 el empresario ganó la demanda. Ante ese escenario, Fastlich y socios se retiraron del proyecto, cediéndoselo al empresario yucateco José Chapur Zahoul quien finalmente lo aterrizó sin muchos aspavientos. Aparte el sucio expediente que contaminó al proyecto Costa Cancún, después llamado Riviera Cancún, también fue impugnado por diversos grupos ecologistas, encabezados por el Centro Mexicano de Derecho Ambiental –CEMDA-. Pero antes de que iniciara la embestida mediática, el ingeniero Aurelio Ahumada y la arquitecta Nuria Martínez, de la empresa Eco Red, autores de los estudios de factibilidad ambiental, ya le habían propuesto directamente al Presidente Vicente Fox, el mismo día que inauguró el proyecto Costa Cancún que, con el ánimo de contrarrestar la afectación al mangle y humedales provocada por el desarrollo –que contemplaba en sí fuertes restricciones ambientales- se decretaran las 3 mil 500 hectáreas frente a la Laguna Nichupté como Área Natural Protegida. Eso nos consta personalmente. Después se corrió la versión de que el planteamiento había sido hecho por el CEMDA, supuestamente con el ánimo conciliador de desistirse de la demanda que había ingresado en contra del proyecto Costa Cancún Riviera Maya. Para efectos del caso, el resultado fue que se elaboró el proyecto de decreto cuyo primer aviso fue publicado por el Diario Oficial de la Federación en el 2005, con lo que, efectivamente, el CEMDA retiró la demanda, con lo que se aplacó la guerra mediática, lo que le permitió a José Chapur Zahoul concluirlo. El decreto definitivo para Manglares de Nichupté fue emitido el 26 de febrero del 2008. A grandes rasgos este es el contexto en que se determinó que estas cuatro mil 259 hectáreas de manglar y humedales sean declaradas Área Natural Protegida, bajo la jurisdicción de la Comisión Nacional de Áreas Protegidas –CONAP- y, más específicamente –aunque hasta el momento no se ha publicado la reglamentación respectiva- del Parque Marino Costa Occidental de Isla Mujeres, Punta Cancún y Punta Nizuc que dirige el doctor Jaime González Cano. ¿Y a cuento de qué vienen estos antecedentes? Porque, para variar, un grupo de empresarios, amparados bajo una bandera de filantropía y altruismo, constituyeron un patronato, en el que lo mismo se encuentra el presidente municipal Gregorio Sánchez Martínez que Carlos Cosntandse, del grupo Xcaret, adjudicándose una representatividad ciudadana para solicitar que les sea adjudicada la administración de estas 4 mil 259 hectáreas . La finta es la construcción del Eco Park, proyecto de parque ecológico a desarrollarse en 107 hectáreas de Malecón Cancún, pero el verdadero y real botín es Manglares de Nichupté. Ahora mismo estos empresarios se pasean por televisoras y radios pidiendo a los ciudadanos que confiemos en sus buenas intenciones y que los apoyemos en su petición para que les sean otorgadas esas 4 mil 259 hectáreas . Por supuesto que no confiamos en ellos, pero ni tantito. Porque son ellos, en gran parte, los responsables del desastre de ciudad que padecemos los cancunenses. Porque no los hemos visto defendiendo las escasas áreas verdes que tenemos; tampoco los hemos visto exigiendo que los hoteles abran los espacios de entrada a las playas públicas, vedadas a los ciudadanos por empresarios hoteleros nacionales y extranjeros. Porque uno de los integrantes del patronato es Rafael Lang Uriarte, director de Puerto Cancún, un proyecto que devastó cientos de hectáreas de manglares; porque otro de los integrantes es Moisés El-mann, propietario de Plaza Las Américas, quien ilegalmente construyó la segunda etapa de este complejo comercial y hotelero, en pleno centro de la ciudad; porque otro es Edgar Villajuana, conocido por haber dejado la dirección de Fonatur Cancún para integrarse, pese a que la ley lo prohíbe por manejo de información privilegiada, al grupo de Michael Kelly, el inversionista estadounidense encarcelado por fraude. Porque dicen que no buscan lucrar, pero también dicen que planean bajar millonarios recursos para desarrollar proyectos de bajo impacto dentro de Manglares de Nichupté. Además, como Patronato podrán decidir a quién otorgarles las concesiones para cafeterías y proyectos de desarrollo comunitario ecológico que ahí operarán. ¿Creen que serán para el hijo del vecino o para los amigos y parientes de nuestros ingentes y filantrópicos empresarios? Si realmente tuviesen buenas intenciones, ¿por qué no gestionan que esas hectáreas queden bajo la administración de especialistas en protección ambiental? ¿Por qué ese afán de apropiarse de más y más terrenos cuando ya han devastado otros? Es cierto que el decreto es muy específico en cuanto a lo que se puede y no se puede construir dentro de Manglares de Nichupté, pero también es cierto que los ciudadanos estamos acostumbrados a ver cómo los empresarios en el Caribe Mexicano se han dedicado a pedir perdón antes que pedir permiso. ¿Cómo vamos a confiar en ellos? Por el contrario, desconfiamos y exhortamos a mantenernos atentos a este intento de apropiarse de esta Area Natural Protegida, porque el tema del Eco Park es pura finta.
GABRIELA RODRIGUEZ SE PONE LAS PILAS
Sumida casi en el ostracismo desde que abandonó la titularidad de la Secretario de Turismo de Quintana Roo, la publi relacionista Gabriela Rodríguez, convertida ahora en secretaria técnica del Gabinete de Félix González Canto, está armando del 21 al 23 de octubre el “Curso de diagnóstico y gestión para la prevención social del delito” en Quintana Roo, en Chetumal, Playa del Cármen y Cancún, en respuesta a las exigencias para combatir el delito. En realidad es un taller de capacitación dirigido a funcionarios públicos del área de prevención, seguridad pública y líderes de la sociedad civil.
CONCLUYE TRAVEL MART
La XXII edición del Cancún Travel Mart México Summit 2009 fue celebrada en el Centro de Convenciones de Cancún con un gran optimismo. Para la próxima temporada que inicia en diciembre se tienen buenas expectativas, conforme lo comentaron Jesús Almaguer Salazar y Rodrigo de la Peña , de la OVC y de la Asociación de Hoteles de Cancún. El turismo es un negocio noble. El asunto, más bien, es la enorme necesidad de que el negocio turístico sea valorado en su verdadera perspectiva por todos los que, de una u otra forma, dependemos de él.
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